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sábado, 30 de noviembre de 2024

"CUENTAR": Una de las experiencias lectoras más emotivas"

    Desde nuestro nacimiento, el lenguaje es el medio de expresión que más nos acompaña. Nuestros primeros sonidos escuchados desde la barriga de nuestras madres, primeros ruidos emitidos, primeras palabras… En general, el recurso más utilizado, ya sea escuchado o ejercido a través de la voz. Con el paso de los días, semanas, meses e incluso años, a este modo representativo le acompaña otro que nos ayuda a explorar el mundo: los colores llamativos, formas, imágenes… Creo que a todos/as nos han dicho alguna vez cuál fue nuestra primera palabra emitida (papá, mamá, iaia…) y los dibujos que nos hicieron convertirnos en artistas desde la infancia: un sol grande y brillante, una casa rojiza con tan solo dos ventanas o simplemente un llamativo y espeso conjunto de hierba. 

Para poder darle forma a ambas representaciones, el mejor aliado es el cuento. Aún conservo con gratitud en mi memoria el momento en que mi madre decidió compararme con el “Lloro xerrameca”, uno de los mejores libros de la editorial “Combel”, la cual figuraba al completo en la estantería de la sala de juegos. Recuerdo que la portada y la sucesión del cuento tenía imágenes llenas de muchísimas palabras, para representar que el loro se caracterizaba por ser muy hablador. Al igual que con todos los otros cuentos que más me llenaban, mi familia decidía equipararme con los protagonistas, ya que siempre me gustaba sentirme representada por las estrellas de mis cuentos más valiosos. No solo era yo, algunos días me convertía en “el lloro”, y otros me unía espiritualmente a “la rateta presumida”. Por tanto, la mejor forma de acercamiento al mundo real nos deja huellas imborrables en las primeras interacciones y recuerdos de nuestra vida. En consecuencia, nuestras habilidades socioemocionales y cognitivas se ven enriquecidas, además del autoestima y autoconcepto positivo, puesto que siempre tendemos a poseer referencias, y en los cuentos reside, sin duda alguna, las primeras de cada uno/a de nosotros/as.



    Además de la familia, docentes y nosotros/as mismos/as, una figura social importante en nuestro desarrollo personal y lector son las personas cuentacuentos. Hace escasos días, nos acompañó en una de las sesiones de la asignatura “Didáctica para la Lengua y Literatura” Bea, más reconocida en el mundillo y redes sociales como @cuentina_cantaycuenta. Expresaba que se sentía muy satisfecha con las sensaciones tan mágicas que le producía acercar historias maravillosas a niños/as maravillosos/as. Nos explicaba que, como es habitual, los/as pequeños/as tienen predilección pura por los animales. Cuando somos infantes aprendemos de los/as adultos/as, pero en muchas ocasiones sucede a la inversa porque, tal como afirmaba, ella había trasladado esa fascinación a sus propios gustos, debido a que su cuento favorito es el “Pollo Pepe”. Esta reflexión es completamente especial, ya que averiguamos y nos cercioramos de que el aprendizaje es mutuo y único cuando los cuentos están involucrados en la ecuación sentimental.


    Otro aspecto sorprendente y ligeramente más entristecedor es que con los años, presencia una evolución negativa respecto a la participación de los/as niños/as en los cuentacuentos. La magia va apagándose progresivamente, suceso nacido de la vergüenza que les produce asistir y verse representados por los/as protagonistas. El hecho de que el mundo esté en constante evolución, tiene consecuencias negativas, y una de ellas es esta. Actualmente, prefieren dedicar todo el tiempo libre que tienen a nuevos medios, llenar ese espacio con recursos tecnológicos. Una de las razones con más peso es la presión social y el aprendizaje vicario, cúmulo de elementos que les convierte en personas pequeñas con ganas de experienciar vivencias de mayores cada vez más pronto. En consecuencia, los cuentos quedan abandonados en sus lejanías.


    ¿Cuál podría ser una posible solución? El cuento debe verse como un elemento motivador desde el aula, por lo que trasladar un puñado de libros a un rincón no es suficiente. Deberíamos invitarles a su lectura a través del juego de rol, booktubers, teatralizaciones, tertulias dialógicas… Uno de los aspectos que se debe erradicar es la vergüenza. Si se promoviesen aún más este tipo de actividades en que participasen familias e iguales, irían adquiriendo confianza en sí mismo/as y se replantearían la posibilidad de ir más allá asistiendo a sesiones de cuentacuentos. Asimismo, un paso más lejano para los/as más mayores, podría ser la actividad de “¿Cuentamos juntos/as?”. En ella, les incitaríamos a participar de la forma más activa posible, convirtiéndose en cuentacuentos. La individualidad nos sugestiona y genera inseguridades, más cuando estás en una etapa de crecimiento. Por ello, realizar la actividad de “cuentar” por parejas o en grupos, podría resultar un remedio a la problemática, puesto que ensalzamos la idea de que vivir y emocionarnos con los cuentos no es motivo de vergüenza, si no de sentir, evolucionar y crecer como personas.


lunes, 25 de noviembre de 2024

Contar cuentos para aprender

Es esencial implementar la educación literaria desde edades tempranas, ya que, permite la adquisición de multitud de habilidades y competencias necesarias para el desarrollo académico y personal del alumnado. 


Los libros, álbumes ilustrados y cómics entre otras producciones literarias, son materiales idóneos para el desarrollo del pensamiento crítico y de valores en relación con la concepción de la diversidad como valor positivo. 


Además, nos permiten comprender conceptos complejos de una manera lúdica y cercana a los niños y niñas, como la muerte, el amor y la vergüenza y normas sociales como saludar y despedirse al entrar y salir de un lugar. 


La narración oral de obras en el contexto educativo es una práctica muy utilizada debido a sus grandes beneficios tanto en niños y niñas que ya han adquirido la lectoescritura como en el alumnado que aún no, ya que no solo favorece el desarrollo de competencias, sino que también aumenta su interés en la lectura. 


En el artículo de Marinho & Tenenblat (2023) se presentan algunas características y estrategias de los narradores de historias, más comúnmente conocidos como cuentacuentos. De forma general, los cuentacuentos deben de tener principios y estrategias para contar historias y escoger adecuadamente los materiales que utilizarán para apoyar o complementar sus narraciones.


Esta figura como narradores  ha sido muy importante a lo largo de la historia para transmitir cuentos, historias y experiencias. A través de la voz del adulto los niños y niñas logran identificar el significado de la narración oral, ya que, el cuentacuentos puede entre otras cosas modular la voz y realizar gestos para que el mensaje y la intencionalidad de la obra se transmita de forma eficaz. 


Actualmente, el alumnado se encuentra en un entorno altamente digitalizado lo que implica multitud de estímulos visuales y auditivos, y puede perjudicar a la capacidad de imaginación y/o reflexión crítica, que es esencial para su desarrollo integral.


De esta manera, Bea una “cuentautora” tal y como se define ella porque canta mientras cuenta cuentos e historias a niños y niñas, realiza esta actividad de tal manera que resulta divertida y entretenida a los más pequeños, ya que, es proporcionan estímulos visuales, auditivos e incluso en ocasiones táctiles. 


Asimismo, Bea considera imprescindible realizar una selección exhaustiva sobre los cuentos que va a narrar teniendo en consideración la edad y las características de los niños y niñas o aplicando estrategias para incluir al alumnado incluso cuando no quiere participar en la actividad. Pero lo más importante tal y como indica la cuentacuentos es la práctica continua, que permite nuestro desarrollo como narradores para el público infantil y juvenil. 


En conclusión, se trata de una actividad que debemos de incluir tanto en las aulas como fuera de ellas no solo debido a sus múltiples beneficios en el ámbito de la lengua y la literatura sino también para el desarrollo académico y personal de los niños y niñas. En una realidad ampliamente digitalizada es necesario acercar al alumnado entre sí a través de las historias. 


REFERENCIAS

Cubillos, M. A. S., Sanmartín, V. A. G., & Sarmiento, M. D. F. (2024). Cuentacuentos: formación docente en el arte de escribir y contar cuentos. Revista Varela, 24(67), 55-64.

Marinho, J., & Tenenblat, N. (2023). Guidelines for Storytellers Instancias Orientadoras para Cuentacuentos. Educacao, 4810.5902/1984644466772

 






Maestros, cuentacuentos y magos.

     Uno de los recuerdos de mi infancia que con más cariño atesoro es el taller de cuentacuentos de mi tía Laura. Ella es maestra y animadora de fiestas infantiles, y el momento culmen de cada celebración es el cuentacuentos. Habré escuchado esa historia no menos de 20 veces, e incluso hoy en día me emociono cuando la vuelvo a oír.

    Los cuentacuentos han sido una parte fundamental de la tradición oral a lo largo de la historia. En el ámbito de la enseñanza de la lengua y la literatura, los cuentacuentos se presentan como un recurso valioso que no solo enriquece el aprendizaje, sino que también fomenta el amor por la lectura y la creatividad en la infancia.

    Uno de los aspectos que más interesa potenciar en el aula con los cuentacuentos es la imaginación y la creatividad. Los cuentacuentos tienen la capacidad de transportarnos a mundos fantásticos y realidades diversas. Al escuchar relatos, se desarrolla la capacidad de visualización y pensamiento crítico, habilidades esenciales en el aprendizaje de la lengua. Además, al narrar sus propias historias, los niños y niñas pueden explorar su creatividad y expresarse de manera única.

    Por otra parte, la narración de cuentos es una excelente manera de mejorar las habilidades lingüísticas. A través de la escucha activa, los estudiantes amplían su vocabulario, mejoran su comprensión auditiva y aprenden estructuras gramaticales de manera natural. La repetición de historias y la interacción con el narrador también fomentan la retención de información y el desarrollo de la memoria.

    Los cuentos suelen abordar temas universales y experiencias humanas que permiten a los jóvenes conectar con diferentes culturas y perspectivas. Al escuchar historias de diversas tradiciones, se desarrolla la empatía y una mayor comprensión del mundo a su alrededor. Esto es especialmente importante en un entorno educativo diverso, donde la inclusión y el respeto por las diferencias son valores clave.

    Los cuentacuentos crean un ambiente de aprendizaje dinámico y atractivo. La narración en grupo fomenta la participación activa y el trabajo en equipo, lo que puede resultar en una experiencia educativa más enriquecedora. Además, el uso de elementos visuales y sonoros durante la narración capta la atención de los niños y niñas y hacer que el aprendizaje sea más memorable.

    Conociendo todas estas ventajas, y sabiendo cuánto disfruto de los cuentacuentos, me cuesta identificar en qué momento me dejé de interesar por la literatura. ¿Cuándo dejé de leer por placer? Quizás cuando la carga de lecturas obligatorias se volvió demasiado densa, o cuando las temáticas de los libros no lograban conectar con mi realidad, o cuando leer dejó de ser un hobby y se transformó en una herramienta de estudio.

    A menudo me pregunto si, como maestra, seré capaz de generar en mi alumnado esa pasión por la literatura que algún día tuve y que me encantaría recuperar. Sin duda, el testimonio de Bea y su experiencia como cuentacuentos y como maestra resulta inspirador. Sin embargo, para ser un buen cuentacuentos no es suficiente con conocer un amplio corpus de álbumes y narraciones, tampoco lo es tener una puesta en escena atractiva. Para ser un buen cuentacuentos es necesario tener magia, de modo que cautives a tu público al igual que te cautiva a ti la literatura infantil y juvenil.

    Cuentina de magia sabe un rato, así nos lo ha demostrado en la sesión del pasado jueves, y tanto su alumnado como su público son muy afortunados de haber sido testigos de sus narraciones y de su arte.

domingo, 24 de noviembre de 2024

La magia de contar historias

 

LA MAGIA DE CONTAR HISTORIAS

La lectura, en sus diversas formas, es un puente cultural que ha unido a las diferentes generaciones desde los inicios de la humanidad. Mucho antes de que empezara a utilizarse la palabra escrita, las historias se transmitían oralmente de una generación a otra para que no cayeran en el olvido. Estos relatos, que solían narrarse alrededor del fuego o en las reuniones familiares, no solo educaban, sino que también permitían crear vínculos emocionales profundos. Al día de hoy, esta tradición sigue viva gracias a la figura de los y las cuentacuentos, quienes revitalizan la magia de las palabras al narrar historias que inspiran y enseñan.


Cuentar: el arte de ser, estar y parecer

 Cuentar: el arte de ser, estar y parecer

¿Es posible ser alguien más que uno mismo; estar en varios lugares a la vez; y parecer algo al principio y acabar siendo lo contrario? Sí, se puede, y bien lo sabemos todos los que disfrutamos de la magia de la lectura. 

sábado, 23 de noviembre de 2024

Literatura infantil, un mundo de artistas


Cuando los niños y niñas llegan a las aulas o escuelas de educación infantil con 2 o 3 años e incluso menos se presentan como un folio en blanco. ¿Qué hace un pintor ante un lienzo en blanco? Lo primero es pensar qué es lo que quiere plasmar, si un objeto, una persona, un paisaje o una sensación. Selecciona los materiales, pinceles, pinturas o colores que va a utilizar. Después ordena los materiales en función de cómo se vayan a aplicar en el lienzo, y cuando comienza a pintar la magia desborda el mismo. En el ámbito educativo el maestro o maestra realiza el mismo proceso que el artista para la selección y trabajo de la lengua y la literatura mediante los cuentos. Primero busca qué temas quiere tratar y en base a ello busca los mejores cuentos que traten el mismo. Determina una serie de actividades antes, durante y después de la lectura para trabajarlo. Hay que ser un verdadero artista para aplicar metodologías creativas que inicien a los más pequeños al mundo de la literatura y que comiencen el largo camino del saber mediante las letras.

Ayer en la clase de Didáctica de la Lengua y Literatura tuvimos la visita de “Cuentina, una maestra de infantil que además es “cuentora” de cuentos. Bea podría considerarse artista, ella no pinta, no esculpe ni talla, pero canta y cuenta los cuentos a los más pequeños como si de mundos enteros se tratasen. Ella nos mostró las diferentes formas que como docentes tenemos la opción para trabajar los álbumes ilustrados en el aula, con materiales, instrumentos, disfraces... Todo ello para llamar la atención y llegar al corazón de los más pequeños y poder abrir la puerta de la literatura. Una puerta que algunos se empeñan en entornar no tratando temas tabú. 

La importancia de la presencia de la lengua y la literatura en el aula de infantil reside en todo el conocimiento que pueden aprender a raíz de la literatura. Mediante ella el alumnado más pequeño puede aprender valores, formas de hacer y de gestionar sus emociones. Se pueden abordar obras que traten situaciones determinadas que se están dando en la sociedad o en el contexto más próximo. La lectura de libros con situaciones o temas tabú hará al alumnado percibirlos desde una perspectiva distinta y evitando una sobreprotección del mismo y, sobre todo, conocerlos antes de una posible situación. También, son una forma de entretenimiento mediante la que se puede realizar un aprendizaje lúdico basado en el juego y la manipulación.

Para llamar su atención es fundamental emplear un modo de contar que les atraiga, que respete sus características individuales y sus formas de conducta. Una metodología que haga ver al alumnado que mediante la literatura se puede divertir, puede aprender, puede llorar o reír y no como una actividad obligatoria, es fundamental para que se formen lectores a largo plazo. A raíz de esto, se manifiesta la importancia de emplear una forma de contar literatura de forma adecuada, el maestro en infantil tiene la oportunidad de abrir las puertas a un mundo totalmente nuevo y por explorar al alumnado. Pese a que el interés y trabajo de la literatura en las aulas de infantil es cada vez mayor aún quedan posibilidades de ampliación, y sobre todo, de innovación y adaptación de las técnicas narrativas aplicadas a la lectura. 

¿Qué pasaría si al pintor le diese igual todo el proceso? ¿Si le diese igual qué pinceles usar, qué lienzo escoger o el qué pintar? ¿Dónde queda el interés por la lectura en infantil cuando los cuentos les permitirán llenar esas primeras salas del museo de obras de su intertexto? ¿Museos enteros de imaginación, valores, aventuras y conocimientos? 


Sesión con Cuentina: Entre Palabras y Magia

La importancia de la Didáctica de la Lengua y Literatura: Reflexiones a partir de la mirada de @cuentina_cantaycuenta

Atrapados por la lengua: 50 casos resueltos por la lingüística forense

¡Hola, hola, hola! En plenas vacaciones navideñas, os voy a recomendar un libro relacionado con la investigación y el uso del lenguaje. Se t...